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Las algas son un alimento
poco calórico. Los azúcares que contienen son en su mayor parte mucilaginosos,
es decir, que tienen la propiedad de inflarse en agua, Pero no los asimila el
organismo. Esta característica evita que se eleve el nivel de azúcar en sangre
y, a su vez, es útil para quienes sufren estreñímiento.
El promedio del contenido en grasas de las algas está por debajo del 5 %
de su peso en seco, factor que contribuye a su bajo contenido calórico. Los
lípidos que contienen son fundamentalmente ácidos grasos poliinsaturados. Estos
ácidos favorecen la permeabilidad de las membranas celulares, transportan el
colesterol evitando la formación de placas de ateroma y estimulan la formación
de linfocitos. También son los precursores obligados de las prostaglandinas,
sustancias hormonales que regulan la agregación de las plaquetas en la sangre,
reducen la hipertensión y tienen un efecto antiinflamatorio y regulador del
sistema inmunitario.
Las algas son plantas
marinas, similares a las que están en la tierra, que se han revelado como buenas
aliadas de los vegetarianos, ya que aportan nutrientes fundamentales para su
alimentación. Pero las algas no sólo están presentes en el vegetarianismo:
muchas de ellas sirven para mejorar el aspecto de ciertos alimentos y se
utilizan en procesos industriales, como por ejemplo, para elaborar zumos,
helados o postres lácteos.
En algunos países, las algas ya están completamente asimiladas en la dieta por
su alto valor nutritivo, sobre todo, por sus grandes cantidades de minerales y
vitaminas. Los islandeses, japoneses y alemanes ya se han dejado fascinar por
los beneficios que aporta al organismo introducir estas plantas en su
alimentación diaria. Al contrario de lo que pudiera parecer, es muy fácil
adquirir estos productos, ya que se encuentran con facilidad, normalmente en
forma de algas secas, en tiendas especializadas en dietética y herboristerías.
Propiedades y consumo
Las algas destacan por su alto poder nutritivo y su escaso contenido en grasa
y calorías. Además, son depurativas, poseen fibra, reducen el nivel de
colesterol y disponen de altas concentraciones de vitaminas A, B, C, D, E y K,
aunque también, en menor medida, de vitamina B12.
Se adquieren en las tiendas con un envase hermético, normalmente secas, aunque
al remojarlas incrementan bastante sus dimensiones. Son relativamente baratas y
deben conservarse en casa en lugares alejados de la luz. Algunas variedades
requieren una cocción previa antes de consumirlas.
Algunas de las algas más consumidas son las
Algas azules: alga espirulina
Hierro: dispone de cantidades ingentes de este mineral, superando con mucho a
las espinacas.
Vitaminas: posee vitamina B12, E y A -15 veces más que la zanahoria-.
Proteínas: el 70% de su contenido son proteínas.
Rica en aminoácidos.
Consumo: tiene un sabor muy fuerte. Se puede consumir en comprimidos, como
suplemento alimenticio, o para cocinar, en forma de pasta, mezclada con sémola
de trigo integral.
Algas pardas
Nori: deliciosa como acompañamiento de alimentos fritos. Suave y
deliciosa para acompañar ensaladas o enriquecer caldos. Rica en proteínas y
vitamina A.
Nishime Kombu: para endulzar alimentos o aromatizarlos. Rica en potasio y
yodo.
Arame: sabor suave, y rica en yodo y calcio.
Hiziki: muy rica en vitamina B12, calcio y hierro, esta planta es
esencial para enriquecer la dieta de los vegetarianos estrictos. Aunque su sabor
es muy fuerte y su apariencia no muy atractiva, se puede combinar bien con la
remolacha o la zanahoria. También dispone de oligoelementos y potasio.
Algas rojas
Agar-agar: se vende en polvo, y diluida en agua, solidifica como la
gelatina, por lo que se convierte en un excelente sustitutivo de ésta. Buen
espesante y muy nutritiva, su composición se completa con grandes cantidades de
fibra soluble, excelente como regulador del tránsito intestinal.
Dulse: posee importantes cantidades de proteínas, así como minerales
(hierro, potasio, fósforo).
Carragaheen: útil como espesante, posee potasio, calcio e hidratos de
carbono complejos.
Algas
para alcanzar tu peso ideal
Las algas aumentan de tamaño al entrar en contacto con agua, su medio natural,
produciendo un efecto saciante y por otro lado debido a su gran aporte de yodo
(las algas marinas son alimentos cinco veces más ricas en yodo que el agua de
mar) regulan el funcionamiento de la glándula tiroides responsable de que se
quemen los hidratos de carbono que ingerimos y no se conviertan en michelines.
Las propiedades adelgazantes de las algas también se debe a que aportan
mucílagos (sobretodo el Musgo de irlanda y el Agar-agar) un tipo de fibra que
estimula el buen funcionamiento del intestino grueso permitiendo una buena
eliminación diaria de los residuos, requisito indispensable para eliminar el
exceso de peso y lograr tu peso ideal.
¿Cómo utilizar las algas para que nos ayuden a
adelgazar?
Una alimentación basada
fundamentalmente en ensaladas, frutas y cereales integrales y la práctica
regular de ejercicio físico son las verdaderas bases para la reducción de peso y
grasa corporal.
Las algas son buenas coadyuvantes
gracias al contenido en Fenilananina, un aminoácido que suprime el estímulo
nervioso del apetito en el cerebro que junto al aporte de yodo, minerales y
enzimas nos ayudan a acelerar el proceso metabólico de reducción de peso y
toxinas.
Las algas se pueden tomar en
forma de cápsulas, comprimidos, extractos o en su forma natural como si fueran
una verdura (mirar en la sección Recetas o en Nutrición para ver sus
propiedades).
Si buscamos un efecto saciante
las tomaremos unos treinta minutos antes de las comidas.
Antes de tomar algas como la Kelp
o la Fucus, que son excepcionalmente ricas en Yodo, y sobre todo si hay alguna
posibilidad de tener algún problema con las glándulas tiroides, mejor preguntar
a nuestro médico o especialista en nutrición.
La dieta del profesor Pier Gildo Bianchi, catedrático italiano de
medicina en gastroenterología y enfermedades metabólicas, es un método innovador
que además de adelgazar permite mantenerse sano. La dieta está basada en dos
ciclos de diez días cada uno. Durante el primer ciclo se reduce el peso entre 5
y 8 kilos y durante el segundo ciclo de diez días se garantiza la estabilización
y mantenimiento de los resultados obtenidos en el primer ciclo.
El método del Doctor Bianchi se compone de un batido de delicado sabor a base de
alga kombu, hinojo silvestre y ciruela y un paté vegetal compuesto de alga kombu,
hortalizas frescas, plantas aromáticas y manzana. El feliz casamiento de
manzanas unido a las proteínas, fibra, vitaminas y minerales del alga kombu
permiten perder los kilos de más, ayudándote a obtener tu peso ideal y evitando
el aflojamiento de los tejidos y la formación de arrugas tan temidas como
resultado en procesos de adelgazamiento.
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