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La fibra constituye en su mayor proporcion la
parte no digerible de los alimentos de origen vegetal. Existen dos diferentes
clases de fibra la soluble e insoluble. Cada una con efectos diferentes en el
organismo.
Los organismos nutricionales como la FAO (fondo de las Naciones UNidas para la
Alimentacion) recomiendan un consumo diario de 20 a 30g de fibra, con un
límite superior de 35g. De esta manera, en el tracto intestinal, las fibras
reducen la concentración de sustancias cancerígenas (que son las que provocan el
cáncer), las cuales podrían estar presentes en los alimentos.
Además de evitar el cáncer de cólon y se presume también el de mama, la función
más importante de la fibra es que ayuda a disminuir el tiempo del tránsito
intestinal, es decir aumenta la velocidad de tránsito, por aumento de su volumen,
también retrasan el vaciamiento gástrico haciendo más lenta la absorción de
glucosa y de colesterol.
Los alimentos ricos en fibras son los cereales y panes integrales, los vegetales
y las frutas frescas, principalmente conservando su cáscara, las frutas secas,
las frutas desecadas y las legumbres. Las algas son riquisimas en fibras.
Normalmente se recomienda consumir cinco o más porciones de frutas y vegetales
(400 a 800 gramos) al día.
FIBRAS ADELGAZANTES
Los tipos de fibra que fundamentalmente aparecen en los productos para adelgazar
son: glucomanano, pectinas, salvado de trigo, salvado de avena y
carboximetil-celulosa. De todo ellos, quizás sea el glucomanano el que más
interés despierte en la actualidad.
El glucomanano es el componente fundamental de la raíz de Konjac (Amorphophallis
konjac) formado por glucosa y manosa. Es originario de India y China, fue
introducido hace ya siglos en Japón, donde este tubérculo forma parte de la
alimentación tradicional. Presenta un gran poder hidrófilo ya que puede absorber
más de 100 veces su volumen de agua y formar un gel de gran viscosidad, lo que
provoca un gran volumen con un efecto mecánico de saciedad. A nivel intestinal
disminuye la absorción de nutrientes con la consiguiente pérdida de los mismos.
Por tanto, no sólo se dejarán de absorber grasas o hidratos de carbono, sino
también vitaminas y minerales lo que puede ser un efecto desfavorable para su
uso.
Su origen exótico supone un gran atractivo para muchos crédulos que ven en él no
sólo lo que es fibra, sino algo mágico o diferente.
Efecto saciante
El efecto saciante de la fibra, en cualquiera de
sus modalidades, es indudable así como sus propiedades reguladoras del tránsito
intestinal lo que evita el estreñimiento y, por tanto, su incorporación al
tratamiento de la obesidad puede ser adecuado. Pero su papel en las dietas de
adelgazamiento queda limitado a estas propiedades y lo que no se debe olvidar es
que el consumo de una dieta con alto contenido en fibra no sólo se puede lograr
tomando un producto o prepartado de salvado, glucomanano, goma-guar, etc., sino
también a través de los alimentos que forman parte habitual de nuestra dieta. Se
ha comprobado que 10 g de gomaguar o salvado tienen el mismo efecto sobre la
reducción del apetito que 10 g de puré de manzana.
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