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La hierba de San Juan es una planta que durante siglos
fue utilizada como antiinflamatorio en casos de golpes y contusiones. También ha
sido empleada para el tratamiento de espasmos musculares y calambres y más
recientemente se ha mencionado la posibilidad de que posea propiedades
anticarcinógenas y antivirales. Sin embargo a pesar de estos y otros usos que se
le adjudican, y que al presente se estudian, la hierba de San Juan recientemente
ha adquirido fama por sus propiedades antidepresivas. De hecho en Alemania es la
sustancia más recetada para casos de depresión superando incluso a farmacos como
Prozac.
La hierba de San Juan ha probado ser particularmente efectiva en casos de
depresión leve y moderada. Un análisis de 23 estudios llevados a cabo con la
Hierba de San Juan hasta 1996 demostró que esta es tan efectiva como los
medicamentos antidepresivos comunmente recetados por los médicos. La hierba de
San Juan posee la ventaja de producir muchos menos efectos secundarios que
dichos medicamentos. Además es mucho más barata que estos.
Propiedades de la hierba de San Juan:
Posee una efectividad similar a la de los antidepresivos que se obtienen con
receta médica.
Produce un incremento en el sueño profundo. En uno de los estudios se encontró
que produce un incremento en la secreción nocturna de melatonina, lo cual ayuda
a dormir mejor.
No afecta negativamente las capacidades cognitivas ni la capacidad para conducir
vehículos de motor.
Tiene un efecto positivo a largo plazo sobre la ansiedad.
Posee un efecto benéfico similar al de la terapia de luz solar para el
tratamiento del desorden afectivo estacional.
En uso interno está indicada en el tratamiento de la
ansiedad, depresión, terrores nocturnos, transtornos neurovegetativos asociados
al climaterio, enuresis; disquinesias biliares, espasmos gastrointestinales,
gastritis, ulcus gastroduodenales, diarreas, colon irritable; asma, varices,
hemorroides, fragilidad capilar.
La hipericina produce un efecto antidepresivo, al inhibir la acción de la
monoamino oxidasa (IMAO), la hiperforina es un tranquilizante suave. El aceite
esencial y los taninos le confieren una acción antiséptica, astringente y
cicatrizante (vulneraria); los flavonoides, un efecto colagogo, espasmolítico y
vitamínico P (venotónico, vasoprotector capilar).
Antidepresivo: Se ha hablado mucho de este tema, en donde se ha demostrado que
la presencia de hipericina le otorga propiedades antidepresivas en los casos de
depresión leve. Esta substancia actúa en el organismo de manera similar a como
lo hacen las drogas de síntesis sin presentar los inconvenientes de las mismas.
Sin embargo, algunos estudios parecen orientarse últimamente hacia la
hiperforina como principal componente determinante en esta propiedad. No tiene
ningún efecto en los casos de depresión aguda.
El aceite de Hipérico, también llamado la Hierba de San Juan, se obtiene por la
maceración de sus hojas en aceite de oliva. Su nombre en latín “Hipericum perforatum”, procede del griego hiper (sobre) y eikon (imagen), para los griegos
era por tanto una planta con propiedades sobre lo imaginable.
Tónico nervioso: Su uso prolongado -entre unos 4 y 6 meses- constituye un tónico
reparador del sistema nervioso. A diferencia de otros sedativos, no tiene
efectos negativos por acumulación de toxinas en la sangre, sobre todo para el
hígado.
Digestivo: Buen remedio cuando aparece acidez gástrica y, sobre todo, en el
tratamiento de la úlcera de estómago, diarreas y vómitos.
Se ha demostrado la influencia de la hipericina como inhibidor de la acidez.
¿Cuánto debo tomar? Lo recomendado es 3 ml, (una cucharadita de café) de aceite
de hipérico tres veces al día. Y siempre bajo la supervisión de su médico.
Uso externo:
Su riqueza en taninos ha convertido a esta planta desde la
antigüedad en una de las mejores armas para la cicatrización de heridas y la
curación de las quemaduras o llagas. La podemos considerar como el antibiótico
de la Edad Media, por la gran importancia que tuvo esta planta en la curación de
las heridas de guerra. En el siglo XVI se la llamó Hierba de las heridas y
posteriormente Hierba militar.
Precauciones: El uso interno de esta planta debe
suspenderse si se toman otros medicamentos pues presenta muchas
incompatibilidades con los barbíturicos, antidepresivos, narcóticos, inhibidores
de la ácidez, etc. En todo caso, si se ha de tomar algún medicamento o se está
tomando alguno, es mejor consultar al médico antes de emprender curas con esta
planta.
Toxicidad:
La hipericina en contacto con la luz solar puede producir
efectos de fotosensibilización en la piel. Por ello se aconseja que, en
caso de seguir un tratamiento de uso externo con esta planta, no se debe exponer
la piel al sol.
No deben tomarse preparados de esta planta durante el embarazo.
Conclusiones: Esta maravilla de los pirineos es
indispensable en el botiquín casero, para calmar dolores reumáticos o para
aplicar inmediatamente después de sufrir un golpe.
Es importante proveernos del aceite de hipérico biológico, que haya sido
obtenido mediante maceración en aceite proveniente de cultivos libres de
aditivos químicos, así, nos aseguramos de que permanezcan intactas sus
propiedades.
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